Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Sucuriú por dentro: La logística tras la construcción de la mayor planta de celulosa del mundo  

COMPÁRTELO:

Antes del primer movimiento de tierra hubo muchos años de preparación y estudios. Carlos Altimiras, presidente de ARAUCO Brasil, reconstruye cómo se diseñó una operación que va del bosque al Puerto de Santos y que hoy avanza siete puntos porcentuales por delante de lo planificado. 

En el video: Conoce los últimos avances del proyecto Sucuriú.

El pasado 24 de junio, Carlos Altimiras cumplió 24 años en ARAUCO. Ingeniero civil industrial de la Universidad Católica, entró a la compañía en 2002 y desde ahí fue creciendo. Partió planificando embarques de celulosa, vendió este producto en los mercados en Asia y Medio Oriente, lideró el área de administración de celulosa durante siete años y en 2016 asumió las compras globales. A fines de 2019 le ofrecieron la gerencia de Brasil y en marzo de 2020 ya estaba instalado allí con su familia. Desde 2023 dedica su tiempo al proyecto Sucuriú, principalmente, la planta de celulosa (inversión aproximada de US$ 4.600 millones) que ARAUCO levanta en el municipio de Inocência, en Mato Grosso do Sul, Brasil. 

En la foto: Carlos Altimiras, presidente de ARAUCO Brasil.

El punto de partida es más antiguo de lo que sugiere el calendario de obra. “ARAUCO evaluó por ahí por el año 2010 dónde, efectivamente, iba a hacer su proyecto en Brasil”, cuenta Altimiras. Aquel estudio analizó las distintas aristas: suelo, inversiones, crecimiento de los árboles, distancia al puerto, cercanía a ríos y los marcos legales de un país federal. En ese entonces se invirtió en cerca de 60.000 hectáreas. 

En diciembre de 2022, la compañía terminó la conceptualización, mientras que la ingeniería básica se extendió de marzo de 2023 hasta septiembre de 2024, cuando el directorio de ARAUCO aprobó la inversión. Fueron 30 meses de trabajo antes de la primera decisión de invertir en la planta.  

 

Cuatro frentes en paralelo

El diseño abarcó mucho más que la planta. La ubicación en Inocência resultó determinante por una combinación de distintos factores, entre ellos la disponibilidad de masa forestal, un río de caudal robusto comprobado en 10 años de registros y un marco legal sólido. Pero una de esas variables pesó sobre el resto: la cercanía a la red ferroviaria. “Estamos a 1.050 kilómetros del puerto, pero estábamos a 50 kilómetros de empalmar con la malla principal que baja la carga del norte de Brasil”, explica Altimiras. Por eso, desde el inicio se concibió privilegiar transportar por ferrocarril hasta los puertos. 

La solución ferroviaria evita cientos de viajes de camión al día, lo que permite reducir significativamente las emisiones frente al transporte por carretera.  

El segundo frente es contractual. Con una obra de esta escala, la clave fue dividir el riesgo. ARAUCO optó por el modelo EPC, partió la fábrica en islas de proceso y utilities, y empaquetó la ingeniería, las compras, la construcción civil y el montaje para cada una de las islas de proceso. Detrás hay también una regla deliberada, que separa los procesos, pero mantiene la responsabilidad en una sola contraparte. Después vino el seguimiento de la fabricación de equipos, las visitas técnicas de calidad y, hoy, la administración diaria de la obra. 

El tercer frente fue el territorio. “Había un desafío de recibir una población flotante que más que duplicaba la población de la ciudad más cercana”, admite. Inocência cuenta con unos 7.000 residentes. Ante esto, en el acuerdo firmado con el estado de Mato Grosso do Sul, en junio de 2022, para construir Sucuriú, el gobierno se comprometió a realizar algunas obras de infraestructura, como el acceso a la fábrica, la reparación y ampliación de la carretera MS-377, una pista de aterrizaje -que ya se encuentra operativa en Inocência- y una nueva ruta pavimentada entre Sucuriú y Três Lagoas, la mayor ciudad cercana a la operación y un polo forestal e industrial relevante de Brasil. Dicha autopista, al entrar en servicio, reducirá el trayecto, que actualmente toma dos horas y media, a cerca de una y media. Por su parte, ARAUCO trabajó en conjunto con el municipio el plan urbanístico, que permitió emplazar adecuadamente los alojamientos y separar los flujos de la obra del casco urbano. 

Con ello, la compañía pudo construir cerca de 6.000 posiciones de alojamiento para la etapa de construcción y, además, está levantando una villa de 620 casas para los futuros operadores de la planta.  

El cuarto frente son las personas, y es de una escala inédita. Hoy hay 14.000 trabajadores en la obra, y ARAUCO trabaja en la logística de alojarlos, alimentarlos, disponer de servicios de salud privada 24/7 y administrar el transporte.  

La operación futura sumará cerca de 6.000 empleos; hoy ya cuenta con más de 2.200 personas contratadas. 

Del bosque al puerto, sin puntos ciegos 

La logística de Sucuriú no solo es física, también es tecnológica. La planta cuenta con la última generación disponible en sensores y sistemas de control, siendo capaces de recoger datos e información para gestionar las variables de la operación en tiempo real, sentando así las bases para avanzar, a futuro, hacia una operación completamente autónoma. “En la oficina de Três Lagoas y en la futura fábrica tendremos salas de control con visibilidad completa de la cadena, que permitirá monitorear dónde están las faenas de cosecha y silvicultura; cuántos camiones se cargan y se acercan a la fábrica; dónde van los trenes rumbo al puerto, y cómo se cargan las naves. Todo eso está conceptualizado para que ocurra de esa manera”, precisa Altimiras. 

El resultado, dice, es un estándar logístico nuevo para la industria en Brasil. La celulosa sale en general por tren; la madera entra en trenes carreteros de gran capacidad, permitidos en Brasil, por una distancia media cercana a los 100 kilómetros. Y todo bajo un marco tecnológico que da trazabilidad de punta a punta. “La solución logística planteada es de muy buen nivel”, explica. 

En julio de 2026, a poco más de un año de la puesta en marcha prevista para fines de 2027, la obra registra un 74,5% de avance general sobre una planificación de 68,1%. La ingeniería está prácticamente cerrada, las compras y la construcción civil llegan a su fin, y el montaje mecánico y eléctrico es lo que resta hasta encender la fábrica. 

Cuando Sucuriú arranque, ARAUCO habrá construido en una sola etapa la mayor planta de celulosa del mundo, agregando 3,5 millones de toneladas al año, que elevarán en un 70% la capacidad total de la compañía. Así,  Sucuriú representa mucho más que una nueva planta, es una señal de la nueva escala que la empresa busca alcanzar en la industria global de celulosa. 

Te podría interesar