Por Rodrigo Huidobro, gerente de Administración y Finanzas de Empresas Copec.
En un escenario internacional marcado por la volatilidad, tensiones geopolíticas y desafíos relevantes para algunos sectores productivos, la Compañía registró uno de los niveles de Ebitda y Ebitda ajustado más altos de su historia, superando los US$ 1.000 millones.
La utilidad trimestral alcanzó US$ 440 millones, un aumento de 92,6% respecto del mismo período del año anterior.

Estos resultados fueron impulsados principalmente por el sólido desempeño de los negocios de energía y minería, que compensaron las dificultades que aún enfrenta el sector forestal, particularmente en celulosa. Confirmamos, así, el valor de la diversificación estratégica como uno de los principales atributos de Empresas Copec.
El sector energía volvió a destacar como el principal driver de resultados. Su Ebitda aumentó 68,2% en comparación con el trimestre respectivo del año anterior, respaldado por una contribución consistente de las operaciones de combustibles líquidos en los distintos países donde la Compañía participa, además de un buen desempeño de los negocios de lubricantes y del canal industrial, junto a efectos de revalorización de inventarios. En gas licuado, Abastible continuó consolidando su presencia regional, alcanzando un crecimiento de 22,3% en Ebitda gracias al positivo desempeño de sus operaciones en Latinoamérica. Estos resultados reflejan la fortaleza de las marcas consolidadas y de la escala operativa alcanzada.
En minería, Mina Justa mantuvo una generación robusta de resultados, apoyada en una operación eficiente y en un entorno favorable para el precio del cobre. Si bien el plan minero contempla menores niveles de producción durante 2026, las condiciones de mercado y la disciplina operacional han permitido sostener una contribución relevante al desempeño consolidado de la Compañía. La importancia estratégica de este negocio continúa creciendo en un contexto global, donde el cobre se posiciona como un insumo esencial para la electrificación, la transición energética y el desarrollo tecnológico.
El negocio forestal, por su parte, siguió enfrentando condiciones desafiantes. Aunque el Ebitda mejoró respecto del trimestre anterior, la celulosa continúa operando en un contexto de precios presionados y mayores costos asociados, en parte, por la compleja situación geopolítica internacional. En este entorno, la administración continúa impulsando iniciativas orientadas a elevar la productividad, fortalecer la competitividad y capturar nuevas oportunidades de creación de valor en ARAUCO.
Dentro de este contexto, el proyecto Sucuriú sigue consolidándose como la principal iniciativa de inversión de la Compañía y uno de los proyectos industriales más relevantes de la historia de ARAUCO. Al cierre de julio, alcanzaba un avance global de 74,4%, situándose 6,3% por delante del cronograma original. Más de 13.000 personas participan en su construcción durante esta fase, mientras diversos hitos ratificaron el buen ritmo de ejecución, entre ellos el adelantamiento en obras críticas, como la instalación del domo de vapor de la caldera de recuperación y el avance para la puesta en servicio de la línea de transmisión eléctrica de 230 kV. A ello se suman los desarrollos en infraestructura logística, incluyendo las instalaciones ferroviarias asociadas al proyecto.
Con una capacidad proyectada de 3,5 millones de toneladas anuales, esta planta transformará la escala productiva de ARAUCO y fortalecerá significativamente su posicionamiento competitivo a nivel global. Diseñada como una instalación de clase mundial, combina altos estándares de eficiencia con sólidos fundamentos económicos, proyectando el inicio de operaciones para el cuarto trimestre de 2027.
La ejecución de un plan de inversiones de esta magnitud exige, naturalmente, una gestión financiera rigurosa. Empresas Copec ha mantenido históricamente una política orientada a preservar indicadores compatibles con una clasificación de riesgo Investment Grade, resguardando así la solidez del balance y el acceso competitivo a financiamiento. Al cierre del trimestre, la relación entre deuda financiera neta y Ebitda ajustado se ubicó en 3,1 veces, un nivel consistente con aquellos contemplados en la política financiera de la Compañía y que permite enfrentar de buena manera la etapa final de construcción de Sucuriú.
En esta misma línea, durante el período también se registraron avances concretos en materia de fortalecimiento financiero. Entre ellos destacó la monetización de activos forestales realizada por ARAUCO mediante la venta del vuelo forestal de eucalipto correspondiente a cerca de 29.500 hectáreas ubicadas en la zona de Valdivia. La operación alcanzó aproximadamente US$ 217 millones y contempló exclusivamente la venta de los bosques en pie, manteniendo la propiedad de los terrenos en manos de la filial. Más allá del aporte directo de liquidez, esta transacción refleja una gestión activa del portafolio y una asignación disciplinada de capital, orientadas a fortalecer la flexibilidad financiera sin comprometer los fundamentos estratégicos del negocio forestal.
A estas iniciativas se suma el avance para establecer un mecanismo de apoyo financiero de Empresas Copec hacia ARAUCO, diseñado para facilitar eventuales aportes de capital adicionales si las condiciones lo requirieran. Todas estas son muestras de la prudencia financiera de la Compañía, fundamento para la confianza que el mercado financiero volvió a expresar, esta vez apoyando una exitosa colocación de bonos en el mercado local por US$ 260 millones, con una demanda ampliamente superior a la oferta y condiciones favorables en términos de tasas y spreads.
En este exigente contexto, Empresas Copec cuenta con los fundamentos para seguir enfocada en ejecutar sus proyectos estratégicos con excelencia, resguardar su fortaleza financiera y contribuir al desarrollo sostenible de los países donde opera, manteniendo una visión de largo plazo y una permanente generación de valor para las futuras generaciones.


